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En el último artículo, hice una observación, que decía: “esto está de acuerdo con la Cronología Oficial de DC Comics”. ¿Pero será que esa tal “cronología” es tan importante, al punto de precisar ser observada para el desarrollo de una historia? En primer lugar, vamos conceptuar el término “cronología” en los cómics. Imagine, por ejemplo, alguien que nunca leyó siquiera una revista de Batman (y que sabía apenas lo básico, o sea, que el Dúo Dinámico está formado por Batman y Robin, y punto final). Ahora, imagine que esa persona lee una edición que muestre a Ala Nocturna diciéndole a Batman que, en la época en que él era Robin, no se sentía como un hijo para el Hombre Murciélago, al contrario de Jason. Entonces, aparece Robin y los dos lo llaman Timothy. Esa persona va a pensar, como mínimo, que ellos son esquizofrénicos o están locos. Cronología, por lo tanto, es la historia de los personajes desarrollada al pasar de los anos (en ese ejemplo, el primer Robin sería Ala Nocturna, el segundo Robin ya habría muerto, y el tercero, sería Tim Drake - suponiendo que el lector ya sabe todo eso). A partir de ahí, necesitamos entender la importancia que los lectores norteamericanos dan a la cronología. Los fans más exigentes (los más acérrimos, si así prefieren llamarlos), viven pendientes, y mandan cientos de e-mails a la editora porque, por ejemplo, en una edición de este mes, Supeman dice que nunca vio a Lex Luthor con pelo, a pesar de que eso haya sucedido en un cómic de 1989 en una única viñeta (claro que esto es sólo un ejemplo).
Después de ya haber gastado casi la mitad del artículo explicando estos conceptos, finalmente diré que Lobo tiene poco que ver con todo eso: Al final, el Main Man no encaja con los principios de esa tal cronología, que sólo sirve para limitar la libertad creativa de sus escritores. Un ejemplo de este dato, es la mini-serie “Lobo's Back”, en la cual recibe la inmortalidad. Fuera de los cómics del mismo Lobo, nunca se abordó directamente la forma como él adquirió la vida eterna, mucho menos el hecho de haber matado a Papá Noel en “The Lobo Paramilitary Christmas Special”. Al principio era diferente. Lobo estaba perfectamente ajustado a la Cronología DC, durante su participación en la revista Omega Men, a partir de 1983. Cuando apareció "reformulado" con la Liga de la Justicia, en 1988, también se encajó sin problema a la “personalidad” cómica de las historias (aunque ya hubiesen cambiado su planeta natal de Velorpia a Czarnia, entre otras características) e hizo parte de la cronología, y “ayudó” a Guy Gardner a recuperar su memoria. Finalmente, su entrada a L.E.G.I.O.N., al año siguiente, fue muy importante para la calidad de las aventuras del equipo de policías interplanetarios. Lobo participó también de varias de las mega-sagas que DC Comics hace una o dos veces por año. La primera en que su participación influenció directamente la historia, fue “War of the Gods”, de 1991. Su presencia también fue importante en años siguientes, en “Armageddon: Inferno” y “Eclipso: the Darkness Within”. Ade más de eso, el Hombre también fue de extrema importancia (de nuevo) para Guy Gardner, ayudándolo a robar el anillo amarillo de Sinesto (para no prolongar mucho el artículo, que quiera saber de que se tratan estas sagas, basta con que ingrese a la sección Todas las Revistas).
Apenas como curiosidad, en 1991 fue publicada una historia que años después generó una de las mayores incongruencias cronológicas: La participación de Lobo en el cómic “Legion of Super-heroes #24”, que habla sobre los héroes del Siglo 30, y termina con su desintegración a manos de Darkseid (o sea, haciendo exactamente la única cosa que teóricamente lo mataría, ya que su espíritu no tendría un cuerpo al cual volver - podemos ver la secuencia en la imagen de arriba). El problema es que en 1998, durante la saga “DC One Million”, que mostró a los personajes de DC a más de 800 siglos en el futuro, Lobo estaba allá, vivito y coleando. La cosa se complicó de verdad para la “cronología” en 1992, cuando Keith Giffen, Alan Grant y Simon Bisley (con ayuda final de Christian Alamy) lanzaron la mini-serie “Lobo’s Back”, “premiando” a Lobo con la inmortalidad. Es bueno que se diga que, inclusive, Giffen nunca estuvo de acuerdo a esa clase de “cronología histórica”, afirmando que ese es uno de los factores que están llevando a la industria americana de cómics a la quiebra. Él defiende que las historias sean desarrolladas con base en la “coherencia” y no en la “cronología”, que hace las historias incomprensibles para quien no conoce, muchas veces, más de diez años de historia de un único personaje. Cuando apareció la revista mensual de Lobo, el escritor Alan Grant daba cada vez menos importancia a la cronología. Tanto que, en nombre del buen humor, modificaba la personalidad de los personajes secundarios (a veces del mismo Lobo) a voluntad. Además de eso, en 1995, Lobo salió oficialmente da L.E.G.I.O.N., lo que dio rienda suelta a esa “fuga” de la cronología.
Lo que no se puede negar es que, para que puedan ser realizadas buenas historias de Lobo, se debe “irrespetar” la cronología. Las historias de L.E.G.I.O.N. fueron muy buenas porque respetaron la cronología y continuidad de la editorial, y las mini-series de Giffen/Grant fueron también muy buenas porque ignoraron la cronología. Lo fundamental es que DC Comics dio esa libertad a los escritores, sin que encasillasen la historia con el sello “Otros Mundos” (traducción de “Elseworlds”, o realidades alternativas), como hicieran con la historia “Batman/Lobo”. Con un nuevo editor en DC Comics, debemos ahora esperar las próximas historias del personaje (incluyendo, lógicamente, la muy esperada “Lobo Unbound”, de Keith Giffen), para ver si los “buenos tiempos anti-cronológicos” del Main Man vuelven algún día.
texto: Lucio
Luiz | ||
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